Comunicación/Lecturas recomendadas/Responsabilidad Social

España necesita regenerarse

España ha sido, tradicionalmente, un país de altibajos, que ha encadenado períodos de profunda recesión con épocas de bonanza. Hoy, desgraciadamente, nos encontramos en una época de depresión. La depresión de hoy, que temo continuará muchos meses, no es solo económica, sino que también es moral, ética y social.

España tiene hoy casi 6 millones de parados. 2 millones de personas viven en familias en las que no se recibe ningún ingreso. Estamos superando índices de pobreza desconocidos hasta ahora en nuestro país. Y el paro sigue creciendo.

Paradójicamente, esta situación convive con otras en las que se percibe una extrema bonanza, lo que da pie, en consecuencia, a unas desigualdades que ningún Estado moderno debería tolerar nunca. Es saludable que haya mucha gente que viva bien, pero no es de recibo que un Estado, que se acaba de dotar de una Ley de Transparencia y que está inyectando dinero público al sistema financiero, tolere que directivos de bancos y cajas a los que se ha destinado dinero de nuestros impuestos abandonen esas entidades con indemnizaciones multimillonarias, consecuencia de blindajes inadmisibles que deben ser pagados, tras los rescates del Gobierno, con dineros de la cosa pública.

La generación del 98 surgió casi sin querer (en realidad, sin querer), en medio de una zozobra general provocada por la pérdida de Cuba y Filipinas y por la crisis económica que la guerra contra Estados Unidos (y las pérdidas territoriales) generó. En medio de la crisis, intelectuales de todos tipo pidieron al país, a las autoridades, al Gobierno,…. un esfuerzo por la regeneración.

Sorprendentemente, aquella situación casi se repite hoy. Afortunadamente, no ha habido guerra. Pero sí vivimos una época de zozobra moral, económica y social. La pérdida de valores es alarmante y la sensación de ‘sálvese el que pueda’ mientras vemos que algunos se enriquecen con dinero público genera en la gente de bien una desazón difícil de explicar.

España debe reinventarse, debe regenerarse. Y el Gobierno, máximo responsable político en nuestro país, debe hacer todo lo posible por recuperar valores. Estamos volcados, excesivamente concentrados, en las informaciones de contenido económico. Y está claro que así debe ser. Pero al Gobierno (y a todos nosotros) debería preocuparle más aún la decadencia moral que vivimos, porque la crisis económica pasará, pero nuestra sociedad occidental está realizando una inmersión en la cultura del dinero, del poco esfuerzo, de la falta de solidaridad y atención hacia los débiles, del enriquecimiento fácil, del todo vale,….. que no es admisible, que nos a hacer perder los valores de nuestra civilización y nos va a afectar de lleno y va a abocar a nuestros hijos a una pérdida de valores más que preocupante. Si lo que ellos aprenden hoy es el ‘sálvese el que pueda’, ¿qué podremos esperar cuando, ya mayores, les necesitemos?

Se hace necesario recuperar valores, gestionar con ética e impulsar un cambio muy profundo en la sociedad. El Gobierno debe atender las alarmas de la prima de riesgo, el déficit o el gasto público, pero sería un error no emprender una labor de regeneración social y moral, porque de eso depende nuestro futuro y el de nuestros hijos.

En este sentido, la Ley de Transparencia del Gobierno es una oportunidad. Corremos el riesgo de que se quede simplemente en una Ley que permita saber cuánto gana nuestro vecino el funcionario. Pero debe ir más allá y potenciar la gestión ética y responsable. Y en este contexto, debe aparecer la Comunicación, porque todo esfuerzo debe contarse, porque, como dice un amigo mío, ‘lo que no se conoce, no existe’. Gestión ética y responsable, transparencia y comunicación deben ser los ejes sobre los que gravite la necesidad de la regeneración moral y social. El Gobierno debe hacer un esfuerzo extra. Merecerá la pena.

 

Anuncios

2 pensamientos en “España necesita regenerarse

  1. Buenísimo Manuel. Más razón que un santo. Has dado en el centro de la diana. Hay un deterioro constante de los valores. Deterioro promovido por los gobiernos sin duda alguna -con gran parte de la culpabilidad- y por quien tiene enfrente (lease, por ejemplo, gran parte del funcionariado) acostumbrados éstos a la vida fácil durante años. Esperemos recuperar los valores que un día (no muy lejano) nuestros padres nos enseñaron aun viviendo -algunos de nosotros- tiempos convulsos siendo “gobernados” por un dictador.

  2. Gracias! Manuel por tus reflexiones. Las comparto y, de hecho, no paro de pensarlo: la crisis económica parte de una crisis demasiado profunda en nuestros valores. No todo vale. Esta “forma de pensar” que tanto se ha extendido hay que cambiarla. Creo que o cambiamos esto o el legado a nuestros hijos va a ser un desastre. No lo dejemos para más tarde, de ninguna manera.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s